La llegada de la primavera trae temperaturas más altas y una mayor presencia de pólenes en el ambiente, pero también marca una época especialmente compleja para quienes sufren de rinitis alérgica.
Esta enfermedad inflamatoria puede afectar a cerca del 30% de la población en Chile y provocar síntomas como estornudos, congestión nasal, picazón y mucosidad, con un aumento especialmente importante durante septiembre y octubre.
El inicio de la polinización de los árboles marca la aparición de las primeras molestias entre las personas alérgicas, especialmente cuando los pacientes no recibieron durante el año un tratamiento adecuado para controlar esta condición.
La doctora Paola Toche, inmunóloga de Clínica MEDS, explicó que se trata de una enfermedad frecuente que puede tener consecuencias que van mucho más allá de las molestias nasales.
“La rinitis alérgica es una enfermedad muy prevalente y se estima que una de cada tres personas puede desarrollarla. Se puede manifestar a través de estornudos, picazón de nariz, congestión nasal, producción de mucosidades e, incluso, pérdida del olfato. Tiene un impacto muy importante en la calidad de vida, que deteriora la calidad del sueño, el desempeño deportivo, académico, preescolar, escolar y laboral en los adultos”, explicó.
¿Por qué aumentan las alergias durante la primavera?
Aunque muchas veces las alergias de primavera se relacionan directamente con las flores, la explicación está principalmente en aquellas plantas que realizan su proceso de polinización a través del aire.
“Las alergias aumentan en esta fecha básicamente por la polinización. Empiezan a aumentar los recuentos de pólenes circulantes, inicialmente de árboles, también de pastos y, un poquito más tardío, de malezas”, señaló la especialista.
Las molestias, además, pueden prolongarse considerablemente. En la zona central del país pueden aparecer desde mediados de agosto y luego intensificarse con los pólenes de árboles como plátanos orientales, arces y álamos.
Posteriormente aparecen los pólenes provenientes de malezas. De acuerdo con Toche, producto del cambio climático, esta exposición incluso puede extenderse hasta marzo, abril o mayo, modificando la estacionalidad que existía años atrás.
La rinitis tampoco afecta exclusivamente a la nariz. Entre sus complicaciones más frecuentes aparecen sinusitis y síntomas bronquiales, como tos y asma, además de molestias oculares como enrojecimiento, lagrimeo y picazón.
“Si bien es menos frecuente, hay pacientes que pueden tener prurito (hormigueo o irritación en la piel) por la exposición a pólenes circulantes. Incluso las personas que son muy alérgicas pueden presentar urticarias al tener contacto, por ejemplo, con el pasto”, detalló Toche.
¿Cómo se puede tratar la rinitis alérgica?
Identificar aquello que provoca la alergia resulta relevante para determinar cuándo comenzar y terminar un tratamiento. Según la inmunóloga, estas enfermedades tienen principalmente un componente genético, aunque también influyen factores ambientales.
“Es muy importante saber a lo que uno está sensibilizado, porque en base a eso puedo saber cuándo empezar y cuándo parar el tratamiento para que sea realmente efectivo”, indicó la especialista.
Respecto de las alternativas disponibles, Toche explicó que los tratamientos habituales contemplan antihistamínicos, corticoides intranasales y colirios cuando existen síntomas oculares, aunque también existen métodos dirigidos específicamente a la causa.
“Los más habituales son los antihistamínicos, los corticoides intranasales y cuando hay síntomas oculares, el uso de colirios. Sin embargo, existen otro tipo de métodos que van a estar dirigidos específicamente a la causa, que es la inmunoterapia”, afirmó.
Esta última alternativa utiliza pequeñas dosis crecientes y estandarizadas de los alérgenos para disminuir progresivamente la sensibilidad del paciente frente a aquello que desencadena su reacción alérgica.
Según explicó la doctora Toche, con el tiempo la inmunoterapia puede disminuir los síntomas y la necesidad de medicamentos, además de detener el desarrollo de asma en pacientes que presentan rinitis.
La especialista señaló que este tratamiento está validado para enfermedades alérgicas respiratorias como rinitis, asma y conjuntivitis alérgica, además de determinadas enfermedades alérgicas relacionadas con abejas y avispas.