Dato Practico

TDAH: expertos explican qué técnicas virales ayudan y cuáles no tienen respaldo científico

TDAH: expertos explican qué técnicas virales ayudan y cuáles no tienen respaldo científico
FotoJet (23)

Trabajar en bloques de 25 minutos, conocido como método Pomodoro, hacer las tareas en presencia de otra persona, técnica llamada “doby doubling” o “doble cuerpo”, o utilizar la regla de los 5 minutos, que plantea comprometerse a empezar una tarea solo durante ese tiempo, con la promesa de que suele ser más fácil continuar, son algunas de las técnicas que circulan en redes sociales como soluciones para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), una condición del neurodesarrollo que en Chile afecta a cerca del 10% de niños y adolescentes.

Sin embargo, no todas cuentan con el mismo respaldo científico.

Lo que sí respalda la evidencia

El Dr. Juan Pablo Betancur, neurólogo de Clínica Biobío, advierte: “En TDAH hay que diferenciar entre una estrategia práctica que puede ayudar a una persona y un tratamiento cuya eficacia ha sido demostrada científicamente”. La evidencia respalda principalmente las intervenciones cognitivo-conductuales enfocadas en organización, planificación, manejo del tiempo, priorización de tareas y reducción de distractores, que pueden complementar el tratamiento médico.

En esa línea, dividir una tarea grande en pasos pequeños, usar recordatorios externos o trabajar por períodos definidos con pausas son estrategias coherentes con el abordaje clínico. “El método Pomodoro puede servir para estructurar el tiempo y transformar una tarea larga en períodos más manejables. Sin embargo, la evidencia respalda más ampliamente el entrenamiento en manejo del tiempo que este método como tratamiento independiente”, precisa el neurólogo.

En el caso del body doubling, muchos pacientes lo consideran útil, aunque todavía existe poca investigación clínica que confirme su eficacia en TDAH. Lo mismo ocurre con la regla de los cinco minutos: puede reducir la barrera para iniciar una tarea, pero no basta por sí sola como tratamiento.

La clave está, según el especialista, en identificar la dificultad predominante de cada persona. Y así, quien pierde la noción del tiempo, puede beneficiarse de temporizadores, quien no logra empezar puede dividir las tareas en pasos muy pequeños y otros rinden mejor acompañados. “Más que buscar ‘la técnica para el TDAH’, lo recomendable es construir un sistema personalizado”, afirma el Dr. Betancur.

Cautela con las promesas virales

Usadas de forma razonable, estas técnicas no son peligrosas. El problema, explica el especialista, aparece cuando se presentan en redes sociales como una cura o como reemplazo del diagnóstico y tratamiento. También llama a desconfiar de métodos que prometen “reprogramar el cerebro”, hacer un “detox de dopamina” o resolver el TDAH con una sola rutina, suplemento o aplicación.

“Las redes sociales pueden tener un efecto positivo al permitir que una persona reconozca dificultades que antes no había identificado y decida consultar. Pero reconocerse en un video no equivale a tener TDAH. Un cuestionario de internet por muy alto que sea su puntaje, no establece por sí solo el diagnóstico”, sostiene el Dr. Betancur, quien agrega que tampoco existe un examen de sangre, una resonancia o un test único que permita confirmarlo o descartarlo.

¿Qué hacer ante la sospecha?

Lo recomendable es consultar con un profesional con experiencia en TDAH. El diagnóstico es clínico y considera los síntomas actuales, su presencia desde la infancia, su impacto en los estudios, el trabajo, el hogar y las relaciones, además de descartar otras condiciones.

Ver comentarios
Los comentarios son moderados para garantizar un diálogo respetuoso.