El fraude financiero es una de las amenazas más corrosivas para la integridad de cualquier organización. Más allá de las pérdidas económicas, compromete la transparencia, daña la reputación corporativa y erosiona la confianza de los inversionistas, entidades regulatorias y del público en general.
Frente a este escenario, la detección de fraudes en auditoría se vuelve una herramienta clave para garantizar la veracidad de los estados financieros. Este proceso, que va más allá de la mera búsqueda de errores, se enfoca en descubrir intenciones maliciosas de manipulación o engaño en la información financiera. Para eso, tanto auditores internos como externos deben aplicar técnicas precisas que les permitan obtener evidencia suficiente y adecuada.
Con el objetivo de detectar fraudes, la fintech chilena Sheriff identifica siete técnicas fundamentales empleadas en auditoría:
1- Revisión analítica: Consiste en el análisis de las relaciones entre diferentes datos financieros y no financieros. Busca fluctuaciones o relaciones inusuales que podrían indicar la presencia de fraude. Por ejemplo, un aumento significativo en las ventas sin un incremento proporcional en los costos.
2- Indagación: Implica la obtención de información de personas dentro y fuera de la entidad, a través de preguntas formales o informales. Se busca entender los procesos y controles, e identificar posibles áreas de riesgo o sospechas.
3- Observación: El auditor presencia la ejecución de un proceso o actividad por parte de otros. Esto permite obtener evidencia sobre la aplicación real de las políticas y controles, y detectar comportamientos inusuales.
4- Inspección de documentos: Examen de registros, documentos y otros activos tangibles. Es fundamental para verificar la autenticidad y la validez de las transacciones. Esto incluye desde facturas y contratos hasta registros contables.
5- Confirmación externa: Proceso de obtención de evidencia de auditoría mediante una respuesta directa de un tercero (por ejemplo, clientes, bancos, proveedores) a una solicitud de información sobre un elemento particular que afecta a las afirmaciones de los estados financieros.
6- Pruebas de detalle: Examen minucioso de las transacciones y saldos individuales para verificar su exactitud y validez. Estas pruebas son más específicas y se aplican a las cuentas de mayor riesgo.
7- Técnicas de auditoría asistida por computadora: El uso de software y herramientas tecnológicas para analizar grandes volúmenes de datos financieros. Las TAAC’s permiten identificar patrones, anomalías y transacciones inusuales que serían difíciles de detectar manualmente.
Desde Sheriff indican que el uso riguroso de estas técnicas permite a las organizaciones no solo cumplir con estándares regulatorios, sino también elevar su estándar ético, mejorar su gestión de riesgos y construir una base sólida de confianza frente a su entorno