Las vacaciones de invierno son un momento esperado por muchos, pero también traen consigo un aumento en las enfermedades respiratorias, especialmente en niños y adultos mayores.
Para evitar contagios, es clave mantener una buena higiene de manos, ventilar los espacios cerrados al menos 15 minutos al día y evitar los cambios bruscos de temperatura.
Abrigarse bien al salir y quitarse las capas en interiores puede ayudar a proteger el sistema respiratorio.
Si hay síntomas como tos o fiebre, lo ideal es quedarse en casa y usar mascarilla en caso de contacto con otras personas. También se recomienda evitar aglomeraciones, compartir utensilios y automedicarse.
La prevención de contagios durante el invierno es una responsabilidad compartida y ayuda a proteger la salud de toda la familia.