Las vacaciones de verano son el momento ideal para desconectarse, pero también aumentan las estafas turísticas. Muchas veces se presentan como ofertas imperdibles o experiencias exclusivas.
Una de las más comunes son las reservas falsas de alojamiento. Sitios fraudulentos ofrecen propiedades que no existen. Para evitarlas, usa plataformas conocidas y revisa los comentarios.
También circulan paquetes turísticos engañosos, con tours y servicios que no se cumplen o que desaparecen tras el pago. Desconfía si el precio es demasiado bajo o te apuran para pagar.
En zonas turísticas, evita transportes no autorizados que cobran de más o cambian el destino. Usa taxis oficiales o apps confiables. Lo mismo con los promotores de fiestas o tours falsos.
Finalmente, ten cuidado con los cambios de moneda inseguros y revisa tus movimientos bancarios. La mejor forma de disfrutar tu viaje es viajando con información y cautela.