El número de viajes internacionales ha aumentado considerablemente en los últimos años. Ya sea por motivos laborales, sociales, recreativos o deportivos, viajar puede implicar ciertos riesgos para la salud.
Para minimizar estos riesgos, es esencial tomar precauciones antes, durante y después del viaje, lo que incluye una correcta planificación y la consulta con profesionales de la salud.
Antes de viajar, es fundamental informarse sobre los riesgos sanitarios de cada destino, especialmente si se visitan regiones con enfermedades endémicas, como Brasil o Perú, donde la fiebre amarilla es una preocupación.
Consultar a un especialista en medicina del viajero permite recibir un asesoramiento personalizado, actualizar las vacunas necesarias y evaluar los riesgos potenciales, garantizando un viaje más seguro.
Los viajes son una excelente oportunidad para revisar el calendario de vacunación. La consulta debe realizarse con antelación, considerando factores como el destino, la duración del viaje, la edad y las condiciones médicas preexistentes del viajero.
En particular, quienes viajen a zonas de riesgo deben vacunarse contra la fiebre amarilla al menos 10 días antes de partir, ya que es el tiempo necesario para alcanzar la inmunidad.

¿Qué es la fiebre amarilla?
La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos, presente en áreas tropicales de América Latina y África. Aunque no tiene tratamiento, la vacunación es la medida más eficaz de prevención.
Según la OMS, una dosis de la vacuna confiere inmunidad de por vida, y en algunos países es requisito obligatorio para ingresar. Incluso si no es exigida, se recomienda vacunar a quienes visiten zonas endémicas.
En 2024, la Organización Panamericana de la Salud reportó 33 casos confirmados de fiebre amarilla en las Américas, incluyendo 17 muertes, con casos registrados en países como Brasil, Perú, Bolivia, Colombia y Guyana.
Medidas preventivas adicionales antes de los viajes
Además de la vacunación, es crucial seguir estas recomendaciones:
- Lavarse las manos frecuentemente.
- Usar repelente de insectos y ropa de manga larga.
- Evitar alimentos crudos y agua del grifo.
Reconocimiento de síntomas
Los síntomas de la fiebre amarilla incluyen fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares y náuseas. En casos graves, puede afectar órganos como el hígado y los riñones, y producir ictericia y hemorragias internas.
Tomar precauciones antes y durante el viaje es clave para proteger la salud y disfrutar de la experiencia de manera segura.