El Consejo del Banco Central de Chile decidió por unanimidad reducir la tasa de interés de política monetaria en 50 puntos base, ubicándose en 6%.
Esta decisión responde a la evolución de la economía global y nacional, así como a la necesidad de ajustar las expectativas inflacionarias. ¿Qué implica esta baja para el consumo y la inversión?
La importancia de esta medida radica en su impacto sobre el costo del dinero. Claudio Cáceres, economista senior del Observatorio Económico de la Universidad Bolivariana, explicó que “la tasa de interés es crucial porque afecta el costo del dinero al que podemos acceder tanto las personas como las empresas. Una TPM alta desalienta a los bancos comerciales a otorgar créditos, prefiriendo entregar recursos al banco central, una institución segura. Por el contrario, una TPM baja incentiva a los bancos a prestar dinero a individuos y empresas, promoviendo así el crecimiento económico”.
Sin embargo, Patricio Gana de AK Contadores aclaró que “el efecto no es inmediato, una baja de tasa no genera nada en lo inmediato. Sí, en el mediano plazo permite una reactivación de la economía, mayor inversión, mejores márgenes, también financieros en última línea para las empresas, y eso va dinamizando poco a poco la economía, generando nuevos empleos y mejorando también poco a poco la renta de las personas”.
Respecto a si esta baja permitirá un mayor acceso a créditos hipotecarios, Gana sostuvo que no necesariamente, porque el problema de hoy en día “es que hay una desalineación entre los ingresos de las personas y el valor de las propiedades. Ese problema no lo corregimos con tasa de interés, eso lleva una corrección que es un poquito más larga, probablemente cercano a unos tres o cuatro años”.

Tasa de interés al 6%
En tanto, Felipe Obal, contador auditor y socio fundador de M&O, comentó que “la disminución de la tasa de interés tiene un impacto directo en las personas, especialmente aquellas que utilizan créditos para financiarse. Una tasa de interés más baja facilita el acceso a créditos, ya que reduce el costo de los intereses. Esto es beneficioso para créditos de consumo y comerciales a corto plazo”.
Al mismo tiempo, aclaró que “esta tendencia sugiere que los costos de financiamiento continuarán disminuyendo, lo que puede beneficiar a quienes buscan financiamiento. Aunque la reducción afecta más a los créditos a corto plazo, la variación en las tasas hipotecarias dependerá de cada banco”, concluyó.
Asimismo, Cristián Lecaros, CEO de Inversión Fácil, explicó que “los créditos a corto plazo van a ser más baratos, ya que finalmente la tasa política monetaria, lo que al final conlleva, es que los bancos se presten dinero a personas y empresas más barato”.
“Esta es la séptima baja consecutiva del banco central y básicamente lo que está buscando es poder empujar como un viento de cola a la economía para poder acelerar de esta manera el consumo y el crecimiento económico asociado a que las personas pidan más crédito y por ende inyecten plata en el mercado o se generen nuevos empleos, etc”, sostuvo.