El dólar parte este miércoles con una fuerte caída en Chile, retrocediendo cerca de $13, hasta ubicarse en torno a los $892,23, equivalente a una baja de 1,44%.
El movimiento responde a una combinación de factores externos muy favorables para el peso chileno: por un lado, el cobre sube con fuerza, cerca de 3,4%, hasta niveles próximos a US$6,19 la libra; y por otro, el dólar a nivel global cae con intensidad, con el Dollar Index bajando cerca de 0,57% hacia la zona de 97,6 puntos.
La presión bajista sobre el dólar se explica principalmente por el mayor optimismo respecto a una posible salida diplomática al conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Ese escenario ha provocado una fuerte caída en los precios del petróleo, reduciendo temores inflacionarios y debilitando la demanda por dólar como activo refugio. Al mismo tiempo, el repunte del cobre fortalece directamente al peso chileno, dado el peso que tiene el metal en las exportaciones y en los flujos hacia economías productoras como Chile.
En el corto plazo, mientras se mantenga este escenario de cobre fuerte, dólar global débil y menor tensión geopolítica, el tipo de cambio podría moverse entre $888 y $900. Si el cobre consolida sobre US$6,1 la libra, incluso podría presionar hacia la parte baja del rango.
Pero si reaparecen tensiones en Medio Oriente, sube nuevamente el petróleo o el mercado vuelve a demandar refugio en dólares, no sería extraño ver un rebote hacia $900-$905 durante la jornada, dijo Felipe Sepúlveda Soto, jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica.