El dólar cerró la jornada en Chile en torno a $880,95, con un alza de $2,35 frente al cierre previo, lo que equivale a un avance de 0,27%.
En esta sesión, el principal impulso provino de la caída del cobre, un factor que volvió a debilitar al peso chileno.
El metal rojo retrocedió 0,66% hasta los US$6,04 por libra, afectado por un mayor nerviosismo global tras el recrudecimiento de las tensiones en Medio Oriente.
La incertidumbre geopolítica, junto con el riesgo de nuevas disrupciones energéticas y un eventual impacto sobre el crecimiento mundial, elevó la cautela respecto de la demanda por materias primas industriales, golpeando al cobre y, en consecuencia, a la moneda local.
A diferencia de lo ocurrido en Chile, el dollar index mostró una baja de 0,21% hasta 97,7, devolviendo parte de las ganancias registradas al inicio de la jornada. Sin embargo, este retroceso del dólar a nivel global no logró compensar el efecto negativo de la caída del cobre sobre el tipo de cambio local.
De este modo, la subida del dólar en Chile respondió principalmente al deterioro del principal precio de exportación del país, en una jornada en la que la presión externa sobre el peso chileno fue más relevante que la debilidad internacional del billete verde, sostuvo Felipe Sepúlveda Soto, Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica.