El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la aplicación de un arancel del 50% a las importaciones de cobre, lo que provocó una reacción inmediata en los mercados internacionales. La noticia disparó el precio del commodity en el mercado Comex de Nueva York en un 17%, alcanzando los US$ 5,9 por libra, su nivel más alto en meses.
El anuncio se dio en el marco de una reunión de gabinete y fue reportado por Bloomberg, aunque hasta ahora no se ha publicado ninguna orden ejecutiva al respecto en el sitio oficial de la Casa Blanca, lo que ha generado incertidumbre sobre el alcance real de la medida.
A pesar de la falta de un decreto oficial, los mercados reaccionaron de inmediato. Las acciones de Freeport-McMoRan, una de las principales productoras de cobre en Estados Unidos, subieron 6,1% tras el anuncio. Por su parte, Southern Copper, con base en México, vio un incremento de 2,9% en sus títulos.
El impacto del anuncio se da en un contexto de creciente tensión comercial, con Trump impulsando una política arancelaria más agresiva en su nueva campaña presidencial. Para los países productores de materias primas, especialmente en América Latina, la posibilidad de un arancel tan alto podría reconfigurar los flujos comerciales globales del cobre, afectando directamente a países como Chile y Perú.
En el caso chileno, el impacto no es menor: el cobre es, por lejos, el principal producto de exportación del país. Según cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, en 2024 se realizaron envíos por US$50.858 millones, lo que representa el 50,1% del total de las exportaciones chilenas.