Amnistía Internacional ha acusado este lunes al gobierno de Israel de implementar una “política deliberada” para causar hambre en la Franja de Gaza, en medio de una crisis humanitaria que afecta a más de 500.000 personas.
La organización de derechos humanos sostiene que Israel está “destrozando sistemáticamente la salud, el bienestar y el tejido social de la vida palestina” mediante restricciones a la ayuda humanitaria y la destrucción de infraestructuras esenciales.
Según el informe de Amnistía Internacional, las autoridades israelíes han impedido que organizaciones humanitarias clave distribuyan alimentos, combustible y otros suministros esenciales en Gaza, lo que ha exacerbado la situación de hambre en la región. La organización también denuncia que los centros de distribución de alimentos gestionados por la Fundación Humanitaria para Gaza, respaldada por Israel y Estados Unidos, han sido utilizados como “trampas mortales” para los palestinos que buscan asistencia.
Por su parte, la ONU y otras organizaciones humanitarias han advertido sobre el riesgo de una hambruna generalizada en Gaza. La Iniciativa Integrada de Clasificación de la Seguridad Alimentaria en Fases (IPC), dependiente de la ONU, ha clasificado la situación como una “catástrofe humanitaria”, con más del 20% de los hogares sufriendo escasez extrema de alimentos y más del 30% de los niños menores de cinco años padeciendo desnutrición aguda
La comunidad internacional ha reaccionado ante esta crisis. Más de 25 países, incluidos miembros de la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, Australia y Japón, han firmado una declaración conjunta exigiendo a Israel que permita la entrada sin restricciones de ayuda humanitaria en Gaza. Los ministros de Exteriores de estos países han calificado la situación de “niveles inimaginables” de sufrimiento y han instado a Israel a autorizar todos los envíos de organizaciones no gubernamentales internacionales y desbloquear las operaciones esenciales de ayuda.
Amnistía Internacional también ha solicitado a la comunidad internacional que actúe para poner fin a lo que considera una política de “genocidio en directo” contra la población palestina de Gaza. La organización insta a que se tomen medidas inmediatas para garantizar el acceso humanitario y proteger a los civiles en la región.
La situación en Gaza continúa deteriorándose, con miles de personas desplazadas y una creciente escasez de alimentos, agua y atención médica. Organizaciones internacionales y gobiernos de todo el mundo siguen presionando para que se tomen acciones concretas que pongan fin a esta crisis humanitaria.