Apple confirmó que está respondiendo preguntas de agencias estadounidenses sobre su decisión de enlentecer los iPhones más antiguos a medida que sus baterías se debilitan.
“Hemos recibido preguntas de algunas agencias gubernamentales y les estamos respondiendo”, contestó Apple por correo electrónico a una consulta de la AFP.
La respuesta llegó como comentario a un informe de Bloomberg sobre que el Departamento de Justicia estadounidense y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) están investigando si Apple violó la ley al no revelar una actualización de software que hizo que los modelos más antiguos de iPhone funcionaran más despacio.
Los críticos han acusado a Apple de convencer a los usuarios de iPhone de pasarse a modelos más nuevos al dejarles creer que eran los teléfonos los que necesitaban reemplazarse, y no solo las baterías.
La compañía enfrenta demandas en Estados Unidos y Rusia por este asunto.
“Nunca hemos hecho, y nunca haríamos, nada para acortar intencionalmente la vida útil de ningún producto de Apple o degradar la experiencia del usuario para impulsar las actualizaciones por parte de los clientes”, aseguró el gigante tecnológico de California.