La madrugada de este martes se registró un ataque masivo por parte de Rusia contra varias ciudades y regiones de Ucrania, donde al menos 18 personas perdieron la vida.
En la ofensiva se utilizaron 73 misiles de distintos tipos, incluidos 33 balísticos, y 656 drones de larga distancia, según informaron las autoridades ucranianas. Los ataques dejaron al menos diez personas fallecidas, seis de ellas en Kiev, y provocaron 66 heridos, mientras que en otras regiones se reportaron 12 muertes adicionales.
El ataque afectó barrios residenciales y la infraestructura industrial de Kiev, dejando edificios dañados e incendiados, y obligando a la población a buscar refugio en estaciones de metro y albergues antiaéreos. Según el alcalde de la capital, Vitali Klitschko, entre los heridos hay niños, y se teme que algunas personas queden atrapadas bajo los escombros en el distrito de Podilskyi.
El jefe de la administración militar de Kiev, Timor Tkatchenko, señaló que los ataques fueron perpetrados con misiles balísticos y drones de largo alcance, mientras que la Fuerza Aérea Ucraniana confirmó la utilización de misiles de crucero por parte de Moscú.
En el este de Ucrania, en Dnipró, se confirmaron al menos doce fallecidos, incluidos un niño de menos de tres años, y alrededor de 35 heridos. En Odesa, una maternidad con recién nacidos y mujeres en trabajo de parto fue alcanzada, aunque no se registraron víctimas fatales. En Járkiv, quince drones y dos misiles impactaron la ciudad, dejando diez personas lesionadas, incluyendo a un niño.
El Ministerio de Defensa de Rusia justificó la ofensiva como una respuesta a supuestos ataques ucranianos y aseguró que sus fuerzas actuaron contra infraestructura militar y sitios de lanzamiento de drones, incluyendo misiles hipersónicos.
Por su parte, Ucrania reportó que Moscú mantiene una intensa actividad militar nocturna y ha intensificado los ataques diurnos en los últimos meses, generando represalias ucranianas a larga distancia.