La República Democrática del Congo enfrenta el brote de ébola más mortífero registrado en su territorio, con 2.325 personas fallecidas y 4.945 casos confirmados hasta el 16 de agosto, de acuerdo con los últimos datos oficiales. La cifra de muertos ya supera las 2.299 víctimas registradas durante el brote de 2018-2020.
El actual brote corresponde a la enfermedad por virus Bundibugyo, una especie de ébola que ha provocado una expansión especialmente rápida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que el brote se encuentra en una fase de transmisión intensa y que ya se extendió a una sexta provincia del país.
La tasa de mortalidad llega al 46,8%
Uno de los principales elementos que preocupa a las autoridades sanitarias es la elevada letalidad del brote. Los datos citados por Infobae sitúan la tasa de mortalidad en 46,8%, es decir, prácticamente uno de cada dos casos confirmados ha terminado en fallecimiento.
La situación ha avanzado con una velocidad inusual. Reuters informó que el brote actual se está propagando aproximadamente cinco veces más rápido que brotes anteriores en una etapa comparable, mientras que hasta un 80% de las infecciones identificadas se encontrarían fuera de cadenas de transmisión previamente conocidas.
¿Por qué se ha expandido tan rápidamente?
La respuesta sanitaria enfrenta importantes dificultades. Entre ellas aparecen la detección tardía de los contagios, la presión sobre los sistemas de vigilancia, el conflicto armado, la falta de recursos y la desconfianza de parte de la población.
Además, el virus Bundibugyo presenta una dificultad adicional: no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento probado específicamente contra esta especie del virus. Esto diferencia al actual brote de otros episodios provocados por la especie Zaire, para la que sí existen herramientas de prevención y tratamiento.
La OMS también ha advertido que muchos pacientes llegan tarde a los centros asistenciales. Según The Guardian, más del 70% de los pacientes fallecen fuera de hospitales, una situación vinculada a la demora en buscar atención médica y a las dificultades que existen para acceder al sistema sanitario.
Es el segundo brote de ébola más letal registrado
Aunque se trata del brote más letal en la historia de la República Democrática del Congo, todavía se encuentra por debajo del gran brote de África Occidental registrado entre 2014 y 2016, que dejó más de 11.000 fallecidos.
La OMS considera que la situación actual es especialmente preocupante por la rapidez de su expansión y no descarta que pueda seguir aumentando si no se fortalecen las medidas de control.
La emergencia comenzó oficialmente en mayo y corresponde al decimoséptimo brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo. La OMS lo declaró además una emergencia de salud pública de importancia internacional, debido a la expansión del virus y al riesgo que representa para la región.
OMS asegura que todavía es posible contener el brote
Pese a la gravedad del escenario, la OMS sostiene que el brote todavía puede ser controlado en un plazo de aproximadamente tres meses, siempre que se disponga de los recursos necesarios.
La organización calcula que requiere 115 millones de dólares para responder a la emergencia, de los cuales hasta ahora ha conseguido cerca del 60%. También está reforzando la capacidad hospitalaria y planea desplegar más epidemiólogos en las zonas afectadas.
La expansión del virus continúa siendo seguida de cerca por las autoridades sanitarias internacionales, mientras los equipos desplegados en el Congo buscan detectar nuevos contagios, rastrear contactos y reducir las cadenas de transmisión.