Un tribunal militar condenó a 19 personas por su participación en el caso, y 15 de ellas recibieron cadena perpetua por su rol en el ataque, que dejó 149 muertos y más de 600 heridos.
El atentado ocurrió el 22 de marzo de 2024, cuando atacantes armados irrumpieron en el recinto, abrieron fuego contra el público y luego provocaron un incendio en el edificio. La acción fue reivindicada por el Estado Islámico, según la cobertura internacional conocida tras el ataque.
Tribunal ruso impone 15 cadenas perpetuas por ataque en Crocus City Hall
De acuerdo con los antecedentes del juicio, además de las 15 penas de presidio perpetuo, uno de los acusados fue sentenciado a 22 años y medio de cárcel, mientras que otros tres recibieron condenas cercanas a los 20 años. El proceso se desarrolló a puertas cerradas en un tribunal militar de Moscú, bajo argumentos de seguridad.
Entre los condenados no solo figuran los autores materiales del atentado, sino también personas acusadas de entregar apoyo logístico a los atacantes, incluyendo ayuda para arrendar un departamento y facilitar un vehículo. Ese elemento fue clave para la fiscalía rusa al momento de sostener que existió una red de colaboración detrás de la masacre.
El caso volvió a instalar tensión política en Rusia. Las autoridades rusas han insistido en vincular el ataque con Ucrania, una acusación que, según la cobertura internacional, no ha sido respaldada con pruebas públicas y que fue rechazada por Kiev.
La sentencia cierra una etapa judicial clave en uno de los episodios más impactantes para la seguridad interna rusa en los últimos años. Sin embargo, el ataque a Crocus City Hall sigue siendo una herida abierta para Moscú, tanto por la magnitud de la tragedia como por las dudas que dejó sobre la capacidad del sistema de seguridad para prevenir una ofensiva de esa escala.