Las autoridades de California confirmaron que ocho de los nueve esquiadores desaparecidos tras una avalancha en la Sierra Nevada fueron hallados muertos, mientras que la novena persona sigue desaparecida y se la da por fallecida. El balance provisional es de ocho fallecidos y seis heridos.
La tragedia ocurrió en la zona de Castle Peak, cerca de Truckee y al norte del lago Tahoe, durante una excursión de tres días organizada por la empresa Blackbird Mountain Guides. El grupo estaba compuesto por 15 personas —11 clientes y 4 guías— alojadas en las Frog Lake Backcountry Huts.
El operativo de búsqueda se realizó en condiciones extremas, con fuerte viento, nieve intensa y alto riesgo de nuevas avalanchas. Entre 50 y 90 rescatistas trabajaron en la zona con motos de nieve, esquís y maquinaria especial. Seis esquiadores fueron rescatados con vida tras permanecer horas refugiados de forma improvisada.
La oficina del sheriff del condado de Nevada informó que la operación pasó de ser un esfuerzo de rescate a una misión de recuperación de cuerpos. Las identidades de las víctimas no han sido divulgadas oficialmente.
Medios locales señalan que entre los fallecidos habría madres de jóvenes esquiadores de competición y guías de montaña experimentados vinculados al cercano Sugar Bowl Resort. La comunidad local describió el hecho como una “tragedia devastadora”.
Las autoridades subrayaron que se trata de una de las avalanchas más mortales registradas en California, ocurrida en medio de una fuerte tormenta invernal y con alta alerta de avalanchas en la región.