En sus reuniones con un emisario de la ONU, Corea del Norte acusó a Estados Unidos de “chantaje nuclear” pero aceptó mantener un canal de comunicación regular con Naciones Unidas.
El diplomático estadounidense Jeffrey Feltman, secretario general adjunto de Naciones Unidas para Asuntos Políticos, llegó el sábado a Pekín tras una visita de cinco días a Pyongyang con el fin de rebajar la crisis en la península coreana.
Esta visita excepcional empezó una semana después de que Corea del Norte lanzara, el 28 de noviembre, un misil balístico intercontinental capaz de alcanzar territorio continental de Estados Unidos, según expertos.
En su visita, la primera de un diplomático de la ONU de este nivel desde 2010, Feltman se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores Ri Yong-Ho y su viceministro Pak Myong-Kuk, anunció la agencia de prensa oficial norcoreana KCNA.
“Durante estas entrevistas, nuestra parte declaró que la política de hostilidad de Estados Unidos respecto a la República Popular Democrática de Corea y su chantaje nuclear son responsables de la actual situación de tensión en la península coreana”, declaró.