La Corte Suprema de Estados Unidos anuló este viernes el caso Roe versus Wade, vigente de 1973, dejando sin efecto el derecho constitucional federal al aborto.
En 1992 “Planned Parenthood versus Casey” ratificó el derecho, aunque también permitía a los estados regular el proceso siempre que no lo impidiera.
Eso significa que, de ahora en adelante, la interrupción al embarazado será determinada según cada estado del país.
“Es el momento de acatar la Constitución y devolver la cuestión del aborto a los representantes electos de los ciudadanos”, dice el fallo redactado por el juez Samuel Alito en una frase que ya recogía también su borrador, filtrado a los medios en mayo.
“Con pena para este tribunal, pero sobre todo para los millones de mujeres estadounidenses que han perdido hoy un derecho fundamental constitucional, disentimos”, señalaron en la opinión contraria los jueves Stephen Breyer, Sonia Sotomayor y Elena Kagan.
La decisión obtuvo la mayoría de los votos de los jueces, con seis a favor y uno en contra.