El gobierno venezolano desmintió este jueves los reportes que apuntaban a que Diosdado Cabello, ministro del Interior y figura clave del chavismo, habría sostenido conversaciones con autoridades de Estados Unidos antes de la operación que culminó con la captura de Nicolás Maduro. La versión oficial califica esas informaciones como infundadas y maliciosas, según medios internacionales.
Las publicaciones de agencias de noticias habían sugerido que, en medio de la crisis política que atraviesa Venezuela tras la intervención liderada por Washington, se habrían producido contactos entre Cabello y funcionarios estadounidenses en los meses previos al operativo militar del 3 de enero de 2026.
Sin embargo, el gobierno interino venezolano emitió una declaración negando categóricamente tales reuniones, calificando las acusaciones como “falsas y maliciosas” y advirtiendo que provienen de actores que buscan provocar divisiones internas y desestabilizar la conducción del país.
Este pronunciamiento se da en un contexto de fuertes tensiones diplomáticas entre Caracas y Washington tras la operación que terminó con la detención de Maduro y de su esposa Cilia Flores, que ha generado reacciones diversas tanto en el ámbito regional como internacional.
Cabello, considerado uno de los miembros más influyentes del antiguo régimen venezolano, ha mantenido una postura combativa ante la intervención extranjera, mientras su entorno político refuerza el discurso de unidad interna frente a lo que califica como intentos de desinformación.