El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, presentó este jueves 22 de enero de 2026 una demanda civil por 5.000 millones de dólares contra el banco JPMorgan Chase, la institución financiera más grande de Estados Unidos, y su director ejecutivo, Jamie Dimon.
La querella fue presentada ante un tribunal estatal en Miami-Dade County (Florida) por el abogado de Trump, Alejandro Brito, en representación del mandatario, la Organización Trump, entidades afiliadas y miembros de su familia.
Según la demanda, JPMorgan cerró las cuentas bancarias de Trump, de sus empresas y de familiares en febrero de 2021, poco después del asalto al Capitolio del 6 de enero de ese año, con un aviso de 60 días y sin explicación detallada. Trump sostiene que esta medida le causó daños económicos y reputacionales y lo obligó a abrir cuentas en otras entidades.
La demanda también asegura que la entidad financiera y Dimon colocaron a Trump y a sus negocios en una supuesta “lista negra” que habría obstaculizado la posibilidad de establecer nuevas relaciones bancarias con otros bancos regulados federalmente.
Trump acusa a JPMorgan y a su CEO de discriminación política y de violar leyes estatales, como la de prácticas comerciales injustas y engañosas de Florida.
Desde JPMorgan Chase respondieron que la entidad no cierra cuentas por motivos políticos ni religiosos, sino cuando representan riesgos legales o regulatorios, y expresaron que la demanda no tiene mérito y será defendida en los tribunales.
La acción legal se enmarca en un contexto de debates sobre la práctica conocida como “debanking”, término que se refiere al cierre de servicios financieros a clientes por razones distintas a las estrictamente comerciales, y que ha sido tema de discusión entre políticos conservadores y grandes bancos estadounidenses.