La cifra fue dada a conocer durante una audiencia en la Cámara de Representantes por Jules Hurst, funcionario del Pentágono, quien explicó que gran parte de los recursos se han destinado al uso y reposición de municiones empleadas en operaciones militares.
Se trata de la primera evaluación pública desde el inicio de la ofensiva lanzada el pasado 28 de febrero, en medio de una escalada regional que ha mantenido una fuerte presencia militar estadounidense en Medio Oriente.
Medios internacionales señalaron que el monto también contempla despliegue operacional, mantenimiento de fuerzas y reemplazo de equipamiento perdido durante los combates.
Durante la misma sesión, el secretario de Defensa Pete Hegseth defendió el gasto y sostuvo que la campaña militar busca impedir que Irán desarrolle armamento nuclear.
La revelación del costo llega en un momento políticamente sensible para la administración de Donald Trump, en medio de cuestionamientos por el impacto económico del conflicto, especialmente por el alza de los precios energéticos y la presión sobre el presupuesto federal.
Analistas advierten que la cifra podría seguir aumentando si continúan las operaciones militares y el despliegue naval estadounidense en la zona del estrecho de Ormuz.