El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este jueves que el régimen de Irán “suplica todos los días” a Washington para alcanzar un acuerdo, aunque destacó que Teherán no está listo para aceptar un pacto que respete sus compromisos, en medio de la escalada del conflicto entre ambos países.
Las declaraciones se produjeron durante una rueda de prensa en la reunión de cancilleres de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Manila, Filipinas, donde Rubio insistió en que Irán ha enviado mensajes constantes a través de terceros países para entablar negociaciones, sin especificar cuáles.
Sin embargo, sostuvo que cada vez que se llega a un entendimiento, las autoridades iraníes tienden a romperlo o a intentar modificarlo, lo que refleja, según él, falta de seriedad como interlocutor.
Rubio también advirtió que Irán seguirá “pagando el precio” por prolongar la guerra, y que el costo del conflicto continúa aumentando con cada día de combates, en medio de un contexto de ataques aéreos estadounidenses y bombardeos de respuesta por parte de Teherán en países aliados de Estados Unidos en el Golfo.
El jefe de la diplomacia estadounidense coincidió con palabras previas del Presidente Donald Trump, quien ha señalado que Irán aún “no está listo” para un acuerdo significativo y ha terminado un memorando de entendimiento con Teherán tras considerar que este incumplió lo pactado.
Además de sus declaraciones sobre Irán, Rubio indicó que la política de Estados Unidos se centra en lograr una Irán despojada de armas nucleares, evitando que el país desarrolle capacidades que puedan amenazar la seguridad regional y global. A pesar de los mensajes recibidos de Teherán, el secretario de Estado reafirmó el escepticismo de Washington sobre la fiabilidad del régimen iraní como socio en un acuerdo duradero.
La guerra entre Estados Unidos e Irán, que ha incluido ataques continuos durante más de una semana, sigue teniendo implicaciones sobre rutas energéticas internacionales y la estabilidad en Medio Oriente, mientras diversos actores globales siguen de cerca las negociaciones y el riesgo de una escalada mayor.