El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este jueves que Reino Unido eliminará “numerosas barreras no arancelarias” como parte del acuerdo comercial recientemente alcanzado entre ambos países. La medida permitirá un mayor acceso de productos agrícolas y químicos estadounidenses al mercado británico, en lo que el mandatario calificó como un “paso importante para nivelar el campo de juego”.
“El Reino Unido ha acordado eliminar una serie de obstáculos regulatorios que durante años han limitado injustamente a nuestros productores”, declaró Trump desde la Casa Blanca, subrayando que este avance es fruto de una “negociación firme y patriótica” que beneficiará directamente a los agricultores, fabricantes y exportadores estadounidenses.
Aunque no se revelaron aún todos los detalles del pacto, fuentes de la administración indicaron que los sectores favorecidos incluyen la carne bovina, productos lácteos, semillas genéticamente modificadas y químicos industriales, muchos de los cuales enfrentaban restricciones sanitarias y normativas en territorio británico tras el Brexit.
Desde Londres, un portavoz del gobierno británico confirmó la flexibilización de ciertas normativas técnicas y fitosanitarias, pero aclaró que el Reino Unido “mantendrá estándares altos de calidad y seguridad”. El acuerdo también contempla mecanismos de cooperación regulatoria y supervisión mutua.
Analistas señalan que este pacto es una victoria política clave para Trump en su estrategia de ampliar mercados para los productos estadounidenses, en un contexto global aún marcado por tensiones comerciales y recuperación económica pospandemia.
Por ahora, queda pendiente la ratificación legislativa y la evaluación del impacto en sectores sensibles dentro del Reino Unido, donde algunos grupos ya han expresado preocupación por una posible relajación de estándares alimentarios.