Este domingo, se conoció el robo de nueve joyas históricas, que pertenecían a Napoleón III y a la emperatriz Eugenia, las cuales fueron sustraídas del Museo del Louvre, en un acto que ha sido ampliamente condenado por el presidente Emmanuel Macron.
A través de una publicación en X, Macron expresó su indignación ante el robo y subrayó que este ataque al patrimonio cultural francés representa un ataque directo a la historia del país. “El robo cometido en el Louvre es un ataque a un patrimonio que apreciamos porque es nuestra historia”, declaró el presidente.
Macron aseguró que se están realizando todos los esfuerzos posibles para recuperar las piezas robadas y llevar a los responsables ante la justicia. “Recuperaremos las piezas y los responsables serán llevados ante la justicia. Se está haciendo todo lo posible, en todas partes, para lograrlo, bajo la dirección de la Fiscalía de París”, agregó.
Robo rápido y preciso
En relación a la seguridad, el mandatario francés mencionó que el proyecto Louvre Nouvelle Renaissance, lanzado en enero, incluirá medidas de seguridad reforzada para garantizar la preservación y protección del patrimonio cultural del museo.
Según las autoridades francesas, el robo fue rápido y preciso, con los ladrones accediendo al Louvre mediante una grúa instalada sobre un camión. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, explicó que los delincuentes estuvieron dentro del museo apenas siete minutos, tiempo suficiente para sustraer las valiosas piezas de la Galerie d’Apollon, donde se resguardan joyas de la Corona francesa.
Entre las piezas robadas se encuentran una diadema del ajuar de la reina María Amalia, un collar de zafiros de la misma reina, un collar de esmeraldas de María Luisa, un par de pendientes de esmeraldas, un broche relicario, y piezas pertenecientes a la emperatriz Eugenia, como una diadema y un broche.