El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se dirigirá este domingo a la ciudadanía en un discurso televisado en horario de máxima audiencia, luego de las protestas masivas registradas el sábado en distintas ciudades del país, que derivaron en episodios de violencia y dejaron cerca de 1.800 personas detenidas.
La casa de Gobierno anunció que el mandatario hablará a las 20:00 horas locales, después de que el primer ministro, Sébastien Lecornu, encabece una célula de crisis para abordar las consecuencias de los incidentes.
Según el Ministerio del Interior francés, unas 550.000 personas participaron en las manifestaciones, mientras que los organizadores cifraron la convocatoria en más de 800.000 asistentes. Entre los daños reportados figura el incendio de un histórico edificio municipal en el sur del país.
Tras conocerse la magnitud de los hechos, Macron condenó la violencia y aseguró que sus responsables serán “perseguidos y castigados“. Asimismo, manifestó su respaldo a las fuerzas del orden, a las que definió como “garantes del derecho a manifestarse”.
Macron enfrenta una crisis política a meses del fin de su mandato
La nueva ola de protestas se suma a un escenario político complejo para el presidente francés, marcado por su baja popularidad y las dificultades que enfrenta su Gobierno para sacar adelante el presupuesto de 2027.
El Ejecutivo también se encuentra expuesto a una posible moción de censura durante el debate presupuestario, en un contexto de dificultades financieras y un aumento de los tipos de interés de la deuda desde febrero.
A este panorama se suma la proximidad de las elecciones presidenciales de 2027, para las que Marine Le Pen aparece bien posicionada en las encuestas citadas en los antecedentes, seguida a distancia por el dirigente de izquierda Jean-Luc Mélenchon.
Trump y Vance vinculan los disturbios con la inmigración
La crisis francesa también generó reacciones desde Estados Unidos. El presidente Donald Trump vinculó los disturbios con la inmigración y pidió a Francia endurecer sus políticas migratorias.
“¡Francia está en llamas! La inmigración de personas procedentes de un mundo totalmente diferente, personas con odio en el corazón, ha destrozado ese país que en su día fue grande“, escribió Trump en su plataforma Truth Social. En la misma publicación, instó a las autoridades francesas a cerrar sus fronteras y recuperar el control de la situación.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, también se refirió a los hechos y cuestionó las políticas migratorias europeas. “Los liberales occidentales importaron el tercer mundo a Francia y otros países en nombre de la diversidad y la compasión“, afirmó en una publicación en redes sociales.