La gravedad de los enfrentamientos llevó al ministro del Interior, Laurent Nuñez, a presentar su renuncia durante el domingo 18 de octubre. Sin embargo, el mandatario francés decidió mantenerlo en el cargo, pese a reconocer deficiencias en la preparación del operativo de seguridad.
Este lunes 19 de octubre, el propio ministro admitió que las fuerzas policiales experimentaron una “pérdida de control” en algunas ciudades, tras verse superadas por una convocatoria considerablemente mayor a la prevista inicialmente.
Macron rechaza renuncia del ministro del Interior tras violentos disturbios
La decisión de Emmanuel Macron de mantener a Laurent Nuñez al frente del Ministerio del Interior se produjo en medio de fuertes cuestionamientos políticos por la respuesta de las autoridades frente a las movilizaciones del sábado 17 de octubre.
Según informó Deutsche Welle, el ministro había puesto su cargo a disposición del presidente tras asumir su responsabilidad por los problemas registrados durante los operativos policiales.
En una entrevista con la emisora France Inter, Nuñez explicó que presentó su dimisión “porque soy responsable de todo lo que está ocurriendo”.
Pese a ello, el Palacio del Elíseo comunicó que Macron rechazó su salida, argumentando la importancia de garantizar la continuidad de la conducción policial ante el escenario de tensión que enfrenta el país.
El presidente también exigió esclarecer los errores de planificación e inteligencia que impidieron anticipar la magnitud de las manifestaciones y sus consecuencias.
Protestas superaron las previsiones de las autoridades francesas
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la diferencia entre la cantidad de participantes esperados y la asistencia que finalmente se registró durante las movilizaciones.
De acuerdo con las declaraciones de Laurent Nuñez, las autoridades habían calculado una convocatoria cercana a 200.000 manifestantes, pero la participación terminó alcanzando aproximadamente las 500.000 personas.
El ministro reconoció que el despliegue de seguridad resultó insuficiente frente a la magnitud de las protestas, pese a que se movilizaron alrededor de 60.000 efectivos policiales y gendarmes.
Los enfrentamientos dejaron un balance de casi 2.400 personas detenidas y cerca de 1.000 funcionarios policiales heridos, además de daños en edificios públicos, vehículos y establecimientos comerciales.
Entre los episodios más graves se encuentra el incendio de la Alcaldía de Limoges, mientras que autoridades locales de París y Marsella también cuestionaron el manejo de los disturbios.
Gobierno francés anuncia nuevas medidas contra saqueos y violencia
Frente a la magnitud de los incidentes, Macron ordenó revisar los procedimientos de seguridad y desarrollar nuevas estrategias para enfrentar situaciones de violencia urbana.
La instrucción presidencial contempla mejorar la capacidad de anticipación de las fuerzas policiales y reforzar su respuesta ante barricadas, incendios y saqueos.
Durante una declaración televisada el domingo, el mandatario también advirtió que quienes participaron en ataques contra instituciones públicas deberán responder ante la justicia.
Las movilizaciones comenzaron con demandas estudiantiles y posteriormente incorporaron reclamos por el encarecimiento de la vida y las dificultades económicas que enfrentan distintos sectores de la población francesa.
La crisis ocurre, además, en un momento políticamente sensible para Francia, a pocos meses de las elecciones presidenciales de 2027, lo que ha intensificado los cuestionamientos de la oposición al Gobierno de Macron.
Por ahora, Laurent Nuñez continuará al frente del Ministerio del Interior, con la tarea de revisar los errores del operativo y evitar que nuevos episodios de violencia vuelvan a superar la capacidad de respuesta policial.