El gendarme argentino Nahuel Gallo fue procesado por la Justicia venezolana bajo acusaciones de estar vinculado a “un grupo de personas” que habrían intentado ejecutar “acciones desestabilizadoras y terroristas”, con el supuesto apoyo de “grupos de la ultraderecha internacional”, según informó el Ministerio Público (MP) de Venezuela.
De acuerdo con un comunicado oficial, Gallo fue detenido el pasado 8 de diciembre en un paso fronterizo terrestre al ingresar de manera “irregular” al país. La Fiscalía asegura que ocultó “su verdadero plan criminal bajo el ropaje de una visita sentimental”. Por su parte, el Gobierno de Argentina ha desmentido estas acusaciones, afirmando que el viaje tenía como único propósito visitar a su familia y a su pareja, con quien tiene un hijo.
La situación ha escalado a nivel diplomático. Según un fallo difundido el lunes por la Cámara Federal de Mendoza (provincia donde se desempeña Gallo), Argentina exhortó a Venezuela a proporcionar información sobre el paradero del detenido, los motivos de su arresto y bajo qué autoridad judicial se encuentra. Además, el tribunal solicitó que se garantice el contacto con sus familiares y su derecho a defensa, en respuesta a un habeas corpus presentado por la Gendarmería Argentina.
La Fiscalía venezolana, sin embargo, considera que estas acciones judiciales y declaraciones del Gobierno argentino son evidencia de una “complicidad” en los supuestos planes subversivos contra el Estado venezolano y sus instituciones. Por su parte, Argentina ha exigido la “inmediata liberación” de Gallo, acusando a Venezuela de emplear una estrategia de “tomar rehenes” como medida de presión en un contexto político complejo.
El caso ocurre semanas antes de la toma de poder del nuevo mandato presidencial de Nicolás Maduro, cuya reelección ha sido ampliamente cuestionada a nivel internacional. Según el Gobierno argentino, el encarcelamiento de Gallo sería parte de un esfuerzo por asegurarse “impunidad” en esta transición.
El gendarme permanece detenido en Venezuela mientras ambos países se enfrentan en un intercambio de acusaciones, generando mayor tensión en la ya complicada relación bilateral.