El Gobierno de Irán acusó a Estados Unidos de cometer un “crimen de guerra” luego de que un ataque estadounidense alcanzara una vivienda donde se celebraba una boda en el sur del país, dejando al menos cuatro personas fallecidas y decenas de heridos.
El bombardeo ocurrió en la localidad de Kuhestak, en la provincia de Hormozgán, una zona ubicada en el sur de Irán. Según autoridades iraníes, entre las víctimas fatales se encuentra un niño de cuatro años, mientras que otras 68 personas resultaron heridas.
Tras el ataque, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní condenó la operación y aseguró que se trató de un ataque contra población civil. Desde Teherán sostuvieron que la acción representa una violación del derecho internacional y calificaron el hecho como un “crimen de guerra”.
Estados Unidos afirma que sus ataques tenían objetivos militares
Washington no ha reconocido que la vivienda donde se desarrollaba la celebración fuera el objetivo de la operación. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) indicó que sus ataques estaban dirigidos contra infraestructura militar iraní y aseguró que sus operaciones no tienen como objetivo a civiles.
El episodio ocurre en medio de una nueva escalada entre ambos países, luego de que Estados Unidos intensificara sus ataques contra posiciones iraníes y Teherán respondiera con ofensivas contra intereses estadounidenses y aliados en Medio Oriente.
Aumenta la tensión entre Washington y Teherán
La ofensiva contra Irán forma parte de una serie de enfrentamientos que han vuelto a poner en alerta a la región, especialmente por la disputa en torno al estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de petróleo.
Tras los nuevos ataques, Irán lanzó drones y misiles contra países aliados de Estados Unidos en el Golfo, mientras Washington advirtió que responderá ante nuevas acciones contra sus fuerzas o socios regionales.
El intercambio de acusaciones mantiene abierta la preocupación internacional por una mayor expansión del conflicto, mientras distintos gobiernos han llamado a reducir la escalada y retomar canales diplomáticos.