Irán lanzó una ofensiva con misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses y países aliados en el Golfo, en respuesta a una nueva ronda de ataques de Washington contra objetivos iraníes.
La escalada aumenta la tensión en Medio Oriente y vuelve a poner en alerta a los mercados internacionales.
El intercambio de ataques ocurrió luego de que Estados Unidos realizara bombardeos contra posiciones iraníes, los que, según el Pentágono, estuvieron dirigidos contra infraestructura militar, sistemas de defensa aérea, radares y capacidades vinculadas a operaciones marítimas.
Desde Teherán señalaron que la respuesta buscaba golpear objetivos asociados a la presencia estadounidense en la región. Los ataques iraníes estuvieron dirigidos contra instalaciones en países del Golfo que albergan fuerzas norteamericanas, incluyendo Bahréin, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.
Ataques fueron interceptados en algunos puntos
Las autoridades de los países afectados informaron que varios de los proyectiles y drones fueron interceptados, aunque también se reportaron daños materiales en algunos sectores.
En Kuwait, un dron provocó un incendio en una zona residencial, mientras que Bahréin y otros países informaron operaciones defensivas para neutralizar las amenazas.
Irán también afirmó haber atacado instalaciones utilizadas por Estados Unidos en la región, aunque el alcance real de los daños continúa siendo evaluado por las autoridades militares estadounidenses.
Trump advierte nuevas represalias
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que los últimos ataques de Washington contra Irán estaban justificados y advirtió que cualquier nueva respuesta iraní podría provocar una ofensiva aún mayor.
Desde Estados Unidos sostienen que sus operaciones tuvieron como objetivo responder a acciones iraníes relacionadas con el estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el transporte mundial de petróleo.
Crece la preocupación por el impacto económico
La nueva escalada generó preocupación en los mercados internacionales, especialmente por el impacto que podría tener sobre el suministro energético mundial.
El petróleo Brent superó los US$94 por barril durante la jornada, debido a los temores sobre posibles interrupciones en una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético global.
El estrecho de Ormuz, por donde circula una parte importante del petróleo mundial, se mantiene bajo especial vigilancia debido al riesgo de nuevas restricciones al tránsito marítimo.
Mientras continúan los ataques cruzados, gobiernos de la región mantienen conversaciones diplomáticas para intentar contener una mayor expansión del conflicto.