La Policía Federal de Brasil detuvo este sábado al expresidente Jair Bolsonaro, quien ya cumplía prisión domiciliaria tras su condena por intento de golpe de Estado.
Esta nueva aprehensión se ejecutó luego de que agentes llegaran a su residencia en Brasilia y confirmaran una grave violación a las medidas cautelares impuestas por la Corte Suprema.
De acuerdo con la información oficial, el exmandatario habría intentado romper la tobillera electrónica que fiscalizaba sus movimientos, aprovechando una manifestación convocada frente a su casa por uno de sus hijos.
Corte Suprema ordena prisión preventiva
La orden emitida por el juez Alexandre de Moraes establece que la policía detectó una “violación del equipamiento de monitoreo electrónico” a las 00:08 horas de este sábado, lo que demostraría la intención de Bolsonaro de concretar una fuga en medio de la agitación provocada por sus simpatizantes.
En el documento judicial se advierte que el intento se enmarca en un patrón observado en otros aliados del exgobernante condenados o procesados por prácticas golpistas, quienes han huido del país en las últimas semanas. Entre ellos figuran su hijo, el diputado Eduardo Bolsonaro, y el exdirector de Inteligencia Alexandre Ramagem, quien abandonó Brasil de forma clandestina rumbo a Estados Unidos.
La detención preventiva busca impedir nuevos intentos de fuga y asegurar el cumplimiento de la condena. A su vez, la defensa del exmandatario había pedido que la medida cautelar se cumpliera en su casa debido a su estado de salud.