El Congreso de Perú debate la moción de destituir al presidente Pedro Pablo Kuczynski, quien se defendió afirmando que jamás recibió un soborno, en un último esfuerzo para evitar ser cesado por sus vínculos con la cuestionada constructora brasileña Odebrecht.
Durante más de cinco horas los legisladores peruanos han debatido si declarar o no la “vacancia” presidencial, mientras Kuczynski advertía que en caso de ser destituido el gran perjudicado será el país.
“El daño no me lo harán a mí, se lo harán al Perú”, dijo el mandatario de centro-derecha al cerrar su defensa ante el plenario del Congreso, luego de la exposición de su abogado, Alberto Morea.
“Está en sus manos salvar la democracia o hundirla mucho tiempo”, afirmó Kuczynski, agregando: “Soy un hombre honesto, jamás he recibido un soborno, una coima o una prebenda. Ni mi empresa ni yo hemos contratado con el Estado peruano. Jamás incurrí en conflicto de intereses”.