Machu Picchu fue elegida en 2007 como una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo tras una votación global que superó los 100 millones de votos. Sin embargo, su permanencia en la lista podría estar en riesgo.
Según informó la organización New7Wonders, la “permanencia, justificable y creíble” de Machu Picchu dependerá de la “toma de decisiones” que adopte el Gobierno peruano, tras recibir propuestas para implementar un “plan estratégico de transformación” que garantice estándares internacionales de conservación y gestión.
Desafíos que presenta Machu Picchu
En respuesta, el Ministerio de Cultura de Perú destacó que la Unesco es el único organismo competente para definir la protección del patrimonio cultural y natural. La cartera aseguró que la conservación de Machu Picchu “no está siendo vulnerada” y que el sitio no figura en la lista de patrimonio mundial en peligro.
Además, recordaron que en julio pasado la 47° reunión del Comité de Patrimonio Mundial en París valoró positivamente la gestión de visitantes y las herramientas de monitoreo implementadas en el santuario.
Por su parte, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo anunció reuniones con gremios del sector para buscar soluciones a la “compleja situación” que atraviesa el lugar, mientras que protestas y bloqueos mantienen a miles de viajeros varados en la zona.
Origen de los conflictos
Los conflictos comenzaron a principios de septiembre por disputas sobre la concesión de los buses que trasladan a los turistas hacia el santuario y se intensificaron con bloqueos en las vías del tren.
New7Wonders también destacó que Machu Picchu enfrenta múltiples desafíos como el turismo masivo, alzas de precios, irregularidades en la venta de boletos, problemas de transporte, limitaciones en la gestión de conservación y quejas constantes de los visitantes. Asimismo, advirtieron conflictos sociales, descoordinación institucional y falta de un manejo integral que garantice la preservación histórica y cultural del sitio.