Médicos de Bolivia comenzaron este lunes una huelga de hambre, además de renunciar a cargos jerárquicos en hospitales públicos, en contra de la ley del presidente Evo Morales que penaliza la mala praxis.
Grupos de ayunadores se instalaron en hospitales públicos y universidades estatales de medicina en las ciudades de La Paz y su vecina El Alto, Sucre y Santa Cruz, al ingresar hacia la cuarta semana de huelga de labores, sin tener aún una solución. Sin embrago, los servicios de emergencia aún funcionan.
“A nivel del departamento de La Paz, hemos determinado hacer una renuncia a los cargos intermedios, directores de hospitales, jefes de servicios, gerentes de red y toda la gente que tiene un cargo jerárquico está presentando su renuncia”, dijo el dirigente médico Orlando Moreira.
Mientras, el gobierno ha señalado que hasta el jueves pasado fallecieron cuatro personas por falta de atención médica y se han postergado más de 8.000 operaciones y más de 600.000 consultas.
Los servicios de emergencia de los hospitales públicos funcionaban bajo fuerte demanda de pacientes que claman por una solución rápida, pues consultas, tratamientos y operaciones han sufrido postergaciones en todo el país.