El presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a instalar la disputa por las Islas Malvinas ante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde cuestionó directamente al organismo por su actuación frente al histórico conflicto de soberanía con el Reino Unido.
Durante su intervención de este miércoles 23 de septiembre en Nueva York, el mandatario sostuvo que las resoluciones adoptadas durante décadas no han generado, a su juicio, consecuencias concretas y reclamó nuevamente la apertura de negociaciones bilaterales con Londres.
Milei cuestiona el papel de Naciones Unidas
Al abordar específicamente la situación del archipiélago, Milei elevó el tono contra el organismo internacional.
“Una organización que se propuso defender la soberanía de sus miembros miró para otro lado respecto a Malvinas. Malvinas es para nosotros una causa nacional”, afirmó el presidente argentino.
Milei también cuestionó la efectividad de las decisiones adoptadas por Naciones Unidas sobre la controversia. “¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar de manera contraria?”, planteó ante la Asamblea.
Argentina y Reino Unido mantienen posiciones contrapuestas respecto de la soberanía del archipiélago. Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa de soberanía y ha instado a ambos gobiernos a buscar una solución negociada.
Reclamo directo al Reino Unido
En ese contexto, Milei pidió al Gobierno británico reanudar las negociaciones para buscar una solución pacífica a la controversia. La postura fue reiterada posteriormente por el canciller argentino, Pablo Quirno, ante Naciones Unidas.
El conflicto volvió a tomar fuerza durante los últimos días después de que el Reino Unido reafirmara su posición sobre las islas. El primer ministro británico, Andy Burnham, aseguró ante la ONU que Londres defenderá el derecho de los habitantes del archipiélago a continuar bajo soberanía británica.
A las diferencias territoriales se suma actualmente la explotación de hidrocarburos en las aguas alrededor de las islas. Argentina cuestiona esas actividades y ha anunciado medidas contra las compañías que operen allí sin autorización de Buenos Aires, mientras el Reino Unido sostiene una posición distinta sobre sus derechos en la zona.
De esta manera, el reclamo por las Malvinas volvió a ocupar un lugar central en la intervención argentina ante Naciones Unidas, esta vez acompañado de una crítica directa de Milei al funcionamiento y la capacidad del organismo para hacer efectivas sus resoluciones.