El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reafirmó no cederá ante exigencias de rendición de Hamás, luego de que delegaciones de Israel y Estados Unidos se retiraran de las conversaciones de tregua en Doha, Catar.
Durante un acto en Jerusalén en homenaje al líder sionista Zeev Jabotinsky, el mandatario advirtió que cualquier intento de Hamás de “Interpretar la apertura israelí a negociar” como “una señal de debilidad sería un error grave”.
Netanyahu enfatizó que su gobierno está “decidido a cumplir los objetivos de la guerra, incluyendo la liberación de todos los rehenes retenidos en Gaza”.
La retirada de la delegación israelí, según su oficina, se debe directamente a la respuesta emitida por Hamás durante esta mañana.
Poco después, Steve Witkoff, enviado estadounidense, también anunció el retiro parcial de su equipo, argumentando que “la última respuesta de Hamás demuestra que no existe una intención real de lograr un alto al fuego”.
La determinación de ambos países marca un nuevo giro en las negociaciones, donde el enfoque parece haber pasado de mediar un acuerdo a endurecer la postura en respuesta a la intransigencia percibida.