El Presidente de los EE.UU., Donald Trump, ha anunciado que la reunión presencial con el mandatario ruso Vladimir Putin, prevista para celebrarse en Budapest (Hungría), queda “aplazada hasta nuevo aviso”.
Según ha declarado el propio Trump, “no quiero tener una reunión perdida, no quiero perder el tiempo, así que ya veremos qué pasa”.
La reunión debía centrarse en los avances para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania, que ya se acerca a los cuatro años. Sin embargo, la negociación se estancó después de que Rusia reiterara su rechazo a un alto el fuego inmediato, lo que dejó sin base la posibilidad de un encuentro productivo.
Desde que ocurrió la invasión rusa a Ucrania en 2022, la comunidad internacional ha impulsado múltiples intentos diplomáticos para alcanzar una paz duradera. En los últimos días, los avances han sido mínimos.
Rusia se ha negado a retirar sus exigencias territoriales y ha reafirmado que no cederá posiciones sin una concesión significativa por parte de Ucrania, como admitir el estatus de no alineación o ceder parte del este del país.
Por su parte, Trump había propuesto un alto al fuego “en las líneas actuales de combate” como previo a una negociación formal, aunque esta propuesta no ha sido aceptada por Kiev ni por sus aliados europeos, que temen que un cese inmediato sin garantías deje a Ucrania en desventaja frente a Rusia.
Trump ha dejado claro que sólo asistirá si la reunión “tiene sentido”, esto en términos de esfuerzos concretos por lograr el fin de las hostilidades, por lo que resta conocer qué condiciones deberá cumplir Rusia para que el encuentro pueda reprogramarse.