El precio del petróleo volvió a retroceder este miércoles y acumuló su sexta jornada consecutiva a la baja, en medio de las expectativas generadas por los nuevos contactos entre Estados Unidos e Irán para intentar avanzar hacia una salida al conflicto.
El crudo Brent llegó a negociarse por debajo de los US$98 por barril, después de haber perdido durante las últimas jornadas la barrera de los US$100. La tendencia refleja una disminución de las preocupaciones inmediatas del mercado por posibles interrupciones prolongadas en el suministro desde Medio Oriente.
Contactos entre Estados Unidos e Irán presionan al petróleo
La nueva caída se produjo después de una reunión en Nueva York entre representantes estadounidenses e iraníes, realizada en paralelo a la Asamblea General de Naciones Unidas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el encuentro se prolongó durante aproximadamente tres horas y lo calificó como “muy bueno”. Irán, por su parte, confirmó contactos mediante la mediación de Qatar y comunicó las condiciones que plantea para avanzar hacia el término de la guerra.
Las señales de una posible distensión han tenido un impacto directo en las expectativas de los inversionistas. Un eventual avance diplomático podría reducir los riesgos sobre las rutas energéticas de la región y facilitar una recuperación del suministro.
Brent profundiza su descenso
Durante las operaciones de este miércoles, el Brent llegó hasta los US$97,99 por barril, registrando una caída de alrededor de 1,27%. Con ello, el referente internacional profundizó el retroceso que viene experimentando durante las últimas sesiones.
Al escenario diplomático se suman las señales de una mayor disponibilidad de petróleo desde Medio Oriente. Arabia Saudita comenzó a reactivar su oleoducto Este-Oeste, una vía estratégica que permite trasladar crudo hacia el Mar Rojo sin utilizar el estrecho de Ormuz.
La combinación de un posible acercamiento entre Washington y Teherán y las perspectivas de recuperación de las exportaciones regionales ha reducido parte de la prima de riesgo que había impulsado con fuerza los precios del petróleo durante el conflicto.
El mercado seguirá atento a los próximos movimientos diplomáticos entre Estados Unidos e Irán, especialmente ante cualquier señal concreta sobre un eventual acuerdo y sus efectos sobre el suministro energético internacional.