Los precios internacionales del petróleo y el gas registraron un fuerte aumento luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenara avanzar en un bloqueo marítimo vinculado al estrecho de Ormuz, uno de los puntos clave para el suministro energético mundial.
La medida, anunciada tras el fracaso de las negociaciones con Irán, generó una reacción inmediata en los mercados, impulsando el valor del crudo por sobre los US$100 por barril.
Según reportes de Reuters, el petróleo subió cerca de un 7%, reflejando el temor a una interrupción del flujo energético desde Medio Oriente.
El impacto también alcanzó al gas natural, con incrementos relevantes en mercados europeos, ante el riesgo de una crisis de suministro más amplia.
El estrecho de Ormuz es considerado un “cuello de botella” estratégico, ya que por esa vía transita una parte significativa del petróleo que se comercializa a nivel mundial.
La eventual restricción al tránsito de buques —especialmente aquellos vinculados a Irán— genera incertidumbre sobre la disponibilidad de crudo, presionando los precios al alza.
El anuncio del bloqueo se produce en medio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que ha elevado la tensión en la región.
Incluso autoridades estadounidenses han advertido que la medida podría mantener los precios elevados por un periodo prolongado, afectando directamente a consumidores y economías.
Analistas internacionales advierten que una interrupción prolongada en esta ruta energética podría tener efectos en la inflación global, el transporte y el costo de los bienes.
Además, existe preocupación por posibles represalias de Irán, lo que podría intensificar aún más el conflicto y generar mayor volatilidad en los mercados energéticos.