Una nueva ofensiva de Rusia contra Ucrania dejó graves consecuencias durante la madrugada de este miércoles 14 de octubre, luego de que las fuerzas rusas bombardearan instalaciones energéticas en Kiev y Járkov, pese al anuncio de una supuesta tregua impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Los ataques provocaron víctimas fatales, personas heridas y extensos cortes de electricidad, afectando a cerca de 600 mil hogares, según el balance entregado por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
La ofensiva vuelve a poner en duda los esfuerzos diplomáticos para reducir las hostilidades, especialmente después de que Washington anunciara un entendimiento para detener los ataques contra instalaciones energéticas, acuerdo que no había sido confirmado oficialmente por Moscú ni Kiev.
Rusia confirma bombardeos contra centrales eléctricas de Ucrania
El Ministerio de Defensa ruso reconoció haber ejecutado una operación de gran escala utilizando armamento de precisión y aeronaves no tripuladas contra instalaciones energéticas ucranianas.
Entre los objetivos mencionados por Moscú se encuentran las centrales termoeléctricas Dárnitskaya (TETS-4) y Kíevskaya (TETS-5), ubicadas en la capital.
Las autoridades rusas justificaron los ataques argumentando que estas instalaciones abastecían a dependencias militares y empresas vinculadas a la industria de defensa de Ucrania.
La ofensiva también alcanzó infraestructura energética en la región de Járkov, mientras que en Kiev se reportó un ataque contra el centro de procesamiento de datos ATM Ukrsibbank.
Por su parte, la Fiscalía ucraniana informó que los bombardeos también afectaron edificios residenciales, dejando al menos cuatro fallecidos y una veintena de heridos.
Zelenski denuncia 39 misiles y más de 120 drones
El presidente Volodímir Zelenski aseguró que Rusia utilizó 39 misiles balísticos y más de 120 drones durante la ofensiva, concentrada principalmente en instalaciones estratégicas de Kiev y Járkov.
Según el mandatario, los ataques dejaron aproximadamente 600 mil personas sin suministro eléctrico, además de provocar daños en infraestructura vinculada a la distribución de energía, el petróleo y el gas.
Frente a esta situación, Zelenski solicitó a Estados Unidos y a la comunidad internacional adoptar una respuesta más contundente contra Moscú, incluyendo nuevas sanciones económicas.
El mandatario ucraniano también cuestionó que los bombardeos se dirigieran contra instalaciones que debían quedar protegidas bajo la tregua energética anunciada por Trump.
¿Qué pasó con la tregua energética anunciada por Donald Trump?
La nueva escalada ocurre después de que Donald Trump anunciara el domingo 11 de octubre un supuesto alto al fuego energético entre Rusia y Ucrania, que debía entrar en vigor de manera inmediata.
Sin embargo, ninguno de los dos países confirmó haber alcanzado formalmente ese acuerdo. Mientras Ucrania manifestó disposición a suspender los ataques contra infraestructura energética rusa bajo condiciones recíprocas, Moscú continuó sus operaciones militares.
La controversia también se produce en medio de las decisiones de Washington relacionadas con el mercado internacional de combustibles, luego de que Estados Unidos flexibilizara determinadas restricciones sobre operaciones con diésel ruso.
Con los nuevos bombardeos, las perspectivas de una tregua efectiva vuelven a quedar en entredicho, mientras Ucrania enfrenta daños en instalaciones esenciales para el suministro energético de su población.