Tailandia y Camboya pactaron un cese inmediato e incondicional de las hostilidades en sus zonas fronterizas, con entrada en vigor desde la medianoche del 28 de julio. El anuncio fue realizado por el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, en su calidad de presidente pro témpore de la ASEAN.
El acuerdo fue resultado de un encuentro en Kuala Lumpur entre los jefes de Gobierno de ambos países: Phumtham Wechayachai por Tailandia y Hun Manet por Camboya. Según Anwar, este entendimiento representa “un primer paso vital hacia la desescalada y la restauración de la paz y la seguridad”.
Más de 300.000 personas han sido desplazadas en la última semana debido a los enfrentamientos. En ese contexto, el líder malasio valoró positivamente el tono de la reunión y anticipó nuevos encuentros bilaterales, el primero de ellos entre mandos militares este martes y otro programado para el 4 de agosto.
Hun Manet agradeció públicamente la mediación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y reconoció también la colaboración de China, país que participó como observador en las conversaciones.
En la reunión también estuvieron presentes los embajadores de ambos países mediadores: Edgard D. Kagan por EE.UU. y Ouyang Yujing por China.