La primera ministra británica, Theresa May, dijo este sábado que no había “alternativa practicable” al uso de la fuerza en Siria, al anunciar que el Reino Unido se unió a a Francia y Estados Unidos en lanzar ataques contra Siria.
“Esta noche he autorizado a las fuerzas armadas británicas a llevar a cabo bombardeos coordinados y dirigidos para degradar las capacidades de armas químicas del régimen e impedir su uso”, dijo en un comunicado.
El presidente francés Emmanuel Macron anunció el sábado que Francia participaba en la operación en curso con Estados Unidos y el Reino Unido en Siria, precisando que los bombardeos estaban “circunscritos a las capacidades del régimen que permiten la producción y el uso de armas químicas”.
“No podemos tolerar la banalización del empleo de armas químicas”, explicó el presidente en un comunicado difundido de madrugada.
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