El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que su denominado Consejo de Paz alcanzó un acuerdo para avanzar hacia el desarme completo de Hamás y otros grupos armados en Gaza, una medida que, según afirmó, permitiría posteriormente la retirada de las fuerzas israelíes del territorio palestino.
A través de una publicación en su red social Truth Social, Trump calificó el acuerdo como un paso “histórico” hacia una etapa de mayor estabilidad en la zona y señaló que la entrega de armas se realizaría de manera gradual.
El mandatario estadounidense explicó que, una vez completado el proceso de desarme, las tropas israelíes abandonarían Gaza y una Fuerza Internacional de Estabilización asumiría labores junto a una nueva policía palestina para tomar el control de la seguridad interna del territorio.
El anuncio fue respaldado por dos altos representantes de Hamás, quienes confirmaron a la agencia AFP que existe un entendimiento con Israel que contempla el desarme del grupo y una retirada progresiva de las fuerzas israelíes. Sin embargo, las fuentes pidieron que los mediadores internacionales garanticen el cumplimiento de los compromisos.
Las conversaciones se desarrollaban desde hace semanas en Egipto, en el marco de la implementación de la segunda fase del acuerdo de alto al fuego entre Israel y Hamás, vigente desde octubre y cuyo objetivo es poner fin definitivamente al conflicto en la Franja de Gaza.
Según antecedentes de las negociaciones, las armas de Hamás serían entregadas al Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), una estructura integrada por tecnócratas palestinos que tendría la responsabilidad de gestionar el territorio durante un período de transición.
El plan también contempla la participación de la Fuerza Internacional de Estabilización, una estructura aún en formación que reuniría tropas de distintos países bajo la coordinación del Consejo de Paz.
Israel había condicionado cualquier avance en el proceso a un desarme completo de Hamás y otros grupos palestinos. Además, el gobierno israelí mantiene su rechazo a que Hamás vuelva a ejercer el control político de Gaza y también se opone, por ahora, a una administración directa del territorio por parte de la Autoridad Palestina.
El conflicto se inició tras el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, que dejó más de 1.200 personas fallecidas y provocó la captura de 251 rehenes, según cifras recopiladas por AFP. La posterior ofensiva israelí en Gaza ha dejado más de 73.000 muertos, de acuerdo con el Ministerio de Salud dirigido por Hamás, cifras consideradas fiables por Naciones Unidas.
Pese al acuerdo de alto al fuego, la situación humanitaria continúa siendo crítica en Gaza, donde persisten episodios de violencia y una profunda crisis de abastecimiento.