La tarde de este domingo, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió con dos controvertidos anuncios a través de su cuenta en Truth Social: un arancel del 100% a las películas extranjeras y la reapertura de la cárcel de Alcatraz, clausurada desde 1963.
Medida proteccionista para la industria cinematográfica
Trump afirmó que la industria del cine estadounidense está “muriendo muy rápido” debido a los incentivos que otros países ofrecen a cineastas y estudios para trasladar sus producciones fuera del país. Según el exmandatario, esta situación constituye una “amenaza a la seguridad nacional”.
“Hollywood y muchas otras áreas dentro de los Estados Unidos están siendo devastadas. Este es un esfuerzo concertado de otras naciones”, aseguró.
Por ello, indicó que ha autorizado al Departamento de Comercio y al Representante Comercial de EE.UU. a iniciar de inmediato el proceso para aplicar un arancel del 100% a todas las películas producidas en el extranjero que ingresen al país. Trump cerró su publicación con un enérgico mensaje escrito en mayúsculas: “¡Queremos películas hechas en Estados Unidos otra vez!”.
Alcatraz, símbolo del pasado, vuelve con nueva función
El segundo anuncio del día fue igualmente polémico: la reapertura de la prisión de Alcatraz, la emblemática cárcel federal ubicada en una isla frente a la bahía de San Francisco. La instalación, cerrada hace más de seis décadas, sería reconstruida y ampliada significativamente.
Trump aseguró haber ordenado a la Oficina Federal de Prisiones, el Departamento de Justicia, el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional que coordinen los trabajos necesarios para su reapertura. “Cuando éramos una nación más seria, en el pasado, no dudábamos en encerrar a los criminales más peligrosos (…) Así debe ser”, escribió.
Ambos anuncios refuerzan el tono nacionalista y de “mano dura” que ha caracterizado el discurso político de Trump, especialmente en el contexto de su campaña presidencial hacia las elecciones de 2024.