El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó este miércoles a Pekín para iniciar una visita de Estado de dos días marcada por la guerra comercial entre ambas potencias, las tensiones sobre Taiwán y el conflicto en Medio Oriente.
Se trata del segundo viaje oficial de Trump a China desde la visita realizada en 2017 durante su primer mandato.
El mandatario estadounidense aterrizó en la capital china acompañado por una numerosa delegación que incluye al secretario de Estado, Marco Rubio, y altos ejecutivos tecnológicos como Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) y Jensen Huang (Nvidia).
Trump fue recibido en el aeropuerto por el vicepresidente chino, Han Zheng, además de autoridades diplomáticas y militares en una ceremonia oficial con guardia de honor y presentaciones protocolares.
La llegada del líder republicano tuvo amplia cobertura en China. Según medios estatales, más de dos millones de personas siguieron en vivo el aterrizaje del Air Force One, mientras que la visita rápidamente se convirtió en tendencia en redes sociales chinas.
Durante su estadía, Trump sostendrá reuniones bilaterales con el presidente Xi Jinping, además de participar en cenas oficiales y encuentros en sedes emblemáticas del poder chino.
Uno de los principales objetivos de la visita apunta a consolidar la tregua comercial alcanzada tras meses de enfrentamientos arancelarios entre Washington y Pekín.
Sin embargo, continúan abiertas fuertes diferencias en materias como acceso al mercado chino, restricciones tecnológicas, exportación de tierras raras y la situación de Taiwán.
Antes de la llegada de Trump, el gobierno chino volvió a pedir a Estados Unidos que detenga el envío de armamento a la isla, mientras el mandatario norteamericano adelantó que abordará directamente ese tema con Xi.
Además, ambos países analizarán la guerra en Irán y el impacto económico global derivado de la crisis en Medio Oriente.