El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes dos órdenes ejecutivas que marcarán su administración: la clasificación de organizaciones criminales como terroristas y el retiro de EE.UU. de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Organizaciones criminales clasificadas como terroristas
Trump ordenó que los carteles mexicanos, el Tren de Aragua y la pandilla MS-13 sean declarados como organizaciones terroristas. Esta clasificación implica que las empresas y ciudadanos estadounidenses tienen prohibido brindarles “apoyo material”. Además, facilita la implementación de sanciones más estrictas contra estos grupos.
“México probablemente no quiere esto, pero esto es para proteger a nuestro país”, declaró Trump desde el Despacho Oval. Ante la consulta de un periodista sobre si esta decisión podría incluir operaciones militares en territorio mexicano, respondió: “Podría pasar, han pasado cosas más extrañas“.
Respecto al Tren de Aragua, grupo criminal venezolano con presencia en Suramérica, Trump destacó que su Gobierno deportará a cualquier persona identificada como miembro de esta organización. El Tren de Aragua ya había sido sancionado en julio por el Departamento del Tesoro bajo la Administración Biden.
La medida también incluye a la MS-13, pandilla salvadoreña sancionada desde 2012. Según expertos, esta decisión podría impactar tanto a migrantes que buscan ingresar a EE.UU. como a empresas con negocios en México, ya que el crimen organizado ha extendido su control al tráfico de personas y la extorsión.
Retiro de EE.UU. de la OMS
En paralelo, Trump firmó un decreto para retirar a Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), argumentando críticas hacia su manejo de la pandemia de COVID-19.
La salida de EE.UU. de la OMS supone una restructuración significativa para el organismo internacional y podría interrumpir varias iniciativas de salud global financiadas parcialmente por Estados Unidos.
Impacto en la región y reacciones internacionales
Estas decisiones podrían tensar las relaciones diplomáticas con México y afectar el contexto migratorio y de seguridad en la región. Además, la retirada de la OMS podría generar un vacío en la cooperación sanitaria global.