El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este miércoles la operación militar llevada a cabo un día antes contra un barco que, según su administración, estaba asociado al Tren de Aragua dedicada al narcotráfico.
El mandatario aseguró que el ataque fue un mensaje inequívoco a los carteles latinoamericanos, a los que acusa de introducir drogas mortales en el país.
Durante una comparecencia en la Casa Blanca, en compañía del presidente de Polonia, Karol Nawrocki, Trump afirmó que la decisión busca disuadir futuros intentos de contrabando.
“Había enormes cantidades de drogas entrando a nuestro país para matar a mucha gente, y todos entienden eso completamente (…) Obviamente, no lo volverán a hacer. Y creo que mucha otra gente tampoco lo hará. Cuando vean ese video, dirán: ‘No hagamos esto’”, declaró.
El ataque, que según Trump dejó 11 muertos, se habría desarrollado en aguas internacionales del Caribe, marcando una ruptura con los métodos tradicionales de interdicción. Sin embargo, la administración no ha presentado pruebas que respalden que los tripulantes pertenecían al Tren de Aragua, banda que, según el presidente, opera bajo la dirección de Nicolás Maduro.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró en una entrevista televisiva que la acción podría ser el inicio de una campaña más amplia contra carteles venezolanos. “Sabíamos exactamente quién estaba en ese barco y lo que estaban haciendo”, sostuvo, aunque evitó dar detalles sobre el operativo. Además, calificó a Maduro como un líder que gobierna su país “como un capo de un narcoestado”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, respaldó la postura de Trump y advirtió que operaciones de este tipo se repetirán: “Vamos a enfrentarnos a los carteles de drogas dondequiera que estén y dondequiera que estén operando contra los intereses de Estados Unidos”.
Mientras tanto, expertos legales cuestionaron la legalidad del ataque. Mary Ellen O’Connell, especialista en derecho internacional de la Universidad de Notre Dame, señaló: “Matar intencionalmente a alguien fuera del contexto de un conflicto armado es ilegal a menos que sea para salvar una vida de emergencia. No había hostilidades ocurriendo en el Caribe”.
El gobierno de Maduro, que ya había denunciado un despliegue militar estadounidense frente a sus costas, respondió con el refuerzo de tropas en la frontera con Colombia y en la zona costera, además de un llamado a sus ciudadanos a sumarse a la milicia civil.
Aunque Washington sostiene que las acciones buscan frenar el ingreso de drogas como el fentanilo, la falta de evidencia oficial y el carácter letal de la operación han generado un intenso debate internacional sobre sus consecuencias legales y políticas.