El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este viernes que ordenará derribar cualquier avión militar venezolano que represente una amenaza para su país.
El anuncio se enmarca en el aumento de tensiones en el Caribe, donde Washington ha reforzado su presencia militar con el argumento de combatir el narcotráfico.
La advertencia del mandatario coincidió con el despliegue de 10 cazas F-35 en Puerto Rico, medida que busca disuadir a las organizaciones criminales transnacionales vinculadas a Venezuela. Trump evitó entregar detalles operativos, pero dejó clara la línea de acción de su administración frente a cualquier maniobra considerada hostil:
“No quiero hablar de eso, pero si ellos nos ponen en una posición peligrosa, serán derribados”, señaló en declaraciones recogidas por medios estadounidenses.
La escalada ocurre pocos días después de que Trump confirmara el ataque contra un buque presuntamente vinculado al grupo Tren de Aragua, al que Washington acusa de narcoterrorismo. Según la Casa Blanca, la operación militar dejó once personas fallecidas y buscaba enviar un mensaje directo a las redes de narcotráfico de la región.
Desde el Pentágono, se calificó como “altamente provocativo” el reciente sobrevuelo de dos aviones venezolanos cerca de un destructor estadounidense en aguas internacionales del Caribe. El incidente reforzó la postura de la administración republicana de mantener la ofensiva militar y responder con fuerza a cualquier acción que interpreten como una amenaza.
La tensión entre Caracas y Washington continúa en ascenso, con Venezuela denunciando ante Naciones Unidas que las maniobras de Estados Unidos constituyen una agresión a su soberanía, mientras la administración Trump asegura que sus acciones son necesarias para proteger al país y garantizar la seguridad en el hemisferio occidental.