La Cámara de Diputados de Uruguay aprobó este miércoles un proyecto de ley que regula la eutanasia para personas gravemente enfermas, marcando un hito en América Latina.
La iniciativa, conocida como “Muerte Digna”, permitió que mayores de edad, con plena capacidad psíquica y que enfrenten enfermedades terminales o sufrimientos extremos, puedan solicitar asistencia médica para morir.
Con 64 votos a favor y 29 en contra, el texto superó ampliamente el mínimo requerido en la Cámara baja, y ahora pasa al Senado, donde su aprobación es esperada antes de fin de año.
El diputado Luis Enrique Gallo, uno de los promotores del proyecto, señaló durante el debate que “la muerte forma parte de la vida y es necesario hablar de ello. Cada uno tiene el mismo derecho a elegir su muerte que elegir su vida”. En paralelo, el diputado Federico Preve resaltó que el proyecto contempla “un sistema sólido de garantías”: el procedimiento requiere la confirmación de dos médicos y, en caso de discrepancia, una junta médica evaluadora .
El Presidente de Uruguay, Yamandú Orsi respaldó públicamente la iniciativa, subrayando que está de acuerdo con ella “siempre que se tomen extremos cuidados y garantías”.
Este avance coloca a Uruguay en una posición pionera dentro de la región: aunque Colombia y Ecuador ya permitían la eutanasia por fallos judiciales, Uruguay sería el primer país latinoamericano en regularla mediante ley.
El proyecto incluye una comisión encargada de supervisar cada caso anual y presentar informes al Ministerio de Salud y al Parlamento. Además, se contempla sanción penal si no se cumplen rigurosamente los requisitos.
El tema ha ganado fuerza desde 2019, en parte gracias al testimonio público de Fernando Sureda, ex dirigente deportivo aquejado de ELA, quien defendió el derecho a morir con dignidad.
En resumen, Uruguay se encamina a convertirse en un referente regional de autonomía personal y derechos individuales en el final de la vida, reforzando su legado de avances sociales progresistas.