La crisis de seguridad en Ecuador sigue agravándose. La noche del domingo, un ataque armado en Guayaquil dejó un saldo de siete personas fallecidas, en un hecho que refleja la creciente violencia en el país.
El hecho ocurrió en la cooperativa Assad Bucaram, en la parroquia Pascuales, una de las zonas más golpeadas por el crimen organizado en la provincia de Guayas. Según información de medios locales, un grupo de personas se encontraba reunido en la vía pública cuando sujetos armados abrieron fuego, asesinando a siete de ellas.
Los cuerpos quedaron tendidos en la calle, sobre la acera y en una banca, mientras testigos alertaban a las autoridades. El ataque se registró alrededor de las 23:00 horas, generando un fuerte operativo policial en el sector.
Operativo “Tormenta 18” en Guayas
En paralelo, la Policía Nacional de Ecuador desplegó un operativo contra actividades ilícitas de grupos armados en la provincia de Guayas, región donde ocurrió la masacre. “La madrugada de hoy, se desarrolló el operativo Tormenta 18, en los sectores de Divino Niño, Elsa Bucaram, Los Helechos y Cerro Las Cabras, en Durán”, informaron las autoridades a través de sus redes sociales.
Durante el operativo, fueron detenidas 11 personas, además de incautarse armas de fuego, cartuchos, drogas y dinero en efectivo.
Ecuador en estado de “conflicto armado interno”
Desde enero de 2024, el presidente Daniel Noboa declaró a Ecuador en un “conflicto armado interno”, con el objetivo de enfrentar a las bandas criminales responsables del aumento de la violencia. Como parte de la estrategia, el gobierno ha decretado estados de excepción en las provincias más afectadas, incluyendo Guayas, donde la situación sigue siendo crítica.
A pesar de estos esfuerzos, los ataques y crímenes violentos continúan azotando el país, dejando en evidencia la magnitud del desafío que enfrenta Ecuador para recuperar la seguridad en sus calles.