El alcalde de Recoleta, Fares Jadue (PC), negó este jueves que la Universidad Abierta de Recoleta (UAR) esté enfrentando un cierre definitivo, asegurando que el proyecto educativo entra en una pausa temporal con miras a su reformulación, pese a que desde el propio equipo de la UAR se comunicó públicamente su término.
A través de una declaración difundida en su cuenta oficial de X (ex Twitter), Jadue calificó como “completamente falso” que la iniciativa llegue a su fin. “Lo que se ha informado en variadas instancias, incluido al equipo de la Universidad, es que esta iniciativa entra en una pausa con el objetivo de mirar, reformular y mejorar todos los aspectos del proyecto”, explicó.
Según el jefe comunal, la decisión apunta a que la universidad se alinee con las actuales necesidades del territorio. “El objetivo de esta necesaria pausa es brindar una oportunidad de desarrollo formativo que responda a las actuales necesidades de la comunidad recoletana, para que sea efectivamente un espacio de aprendizaje innovador donde los contenidos sean fijados en un proceso participativo con las vecinas y vecinos de la comuna”, sostuvo.
El alcalde también aclaró que la nueva definición fue comunicada previamente al equipo de la UAR, y que incluso se les ofreció continuar participando del proceso de reformulación. “Sin embargo, todos y todas ellas optaron por no continuar ligados a este trascendental proyecto, por lo que la Municipalidad dio paso al cumplimiento de todas las obligaciones laborales”, afirmó.
La postura de la autoridad contrasta con la difundida por los trabajadores de la UAR, quienes informaron el despido de todo el equipo a contar del 31 de marzo, argumentando que el proyecto no fue incorporado al Plan Anual de Educación Municipal 2025, lo que habría determinado su cierre y la paralización de actividades académicas, investigaciones y convenios vigentes.